domingo, 25 de septiembre de 2011

Domingo de asco.

Hoy es domingo. Domingo veinticinco de Setiembre del dos mil once. El reloj marca las nueve con veinte minutos de la mañana. Acabo de despertar. Me despierto porque mi abuela enciende el televisor. Pone las noticias. Siempre he tenido la impresión de que escuchar noticias es nocivo para la salud. Escuchar noticias a toda hora es peligroso. Escuchar noticias en la mañana es recibir la primera dosis de excremento. En el almuerzo recibimos una segunda dosis de excremento, justo para el almuerzo. En la noche nos bombardean de excremento, para dormir "tranquilos". Hoy es domingo y mi buen humor se ha ido al diablo. Todo gracias a las noticias. En realidad ellas no tienen la culpa, sólo reflejan realidades.
Nuestra realidad es un asco.

Imágenes de un chico circulan por los medios. Una música de fondo que es triste y sólo incita a llorar. Declaraciones, filmaciones cortadas, testimonios. Una voz que es indudablemente periodística narra con seriedad algo que de por sí es un luto. Gente llorando. Reclamos. Opiniones de expertos, opiniones de gente. Cosas comunes y silvestres. Violencia. Manchas de sangre. Doctores, policías por doquier. 

Un muerto.

¿Cómo es posible que cada vez que hay un partido hablemos de una desgracia? El clásico, sí, es cierto, yo comprendo que sea algún amor... Una pasión. Pero ¿por qué siempre se trasladan las emociones al campo de la violencia, al desquite, a la sangre? La vez pasada una chica fue empujada de un bus y ahora un chico es empujado desde un palco en el Monumental. La gente reclama que siempre es así, que siempre hay violencia. Que los borrachos, que los drogadictos, que la ausencia policial, que la corrupción de los de seguridad. Todos reclaman, la gente no sabe hacer más. Lo hace siempre. Siempre se espera la desgracia para poder tomar cartas en el asunto. Las autoridades se han dado cuenta que el orden de sus gestiones ha de ser regido por la secuencia de desgracias que ocurra. Disponen su trabajo al azahar y les funciona bien así.

Aparentemente.

Lo que más me jode, con el perdón de la palabra, es el testimonio de una señora. La señora resulta ser dueña de la cafetería del primer piso del estadio. "Esas cosas incomodan, no dejan trabajar". Yo creo, que ese comentario está de más... Se trata de una vida, son cosas secundarias, o ¿será que ya nos acostumbramos a la muerte que le somos indiferente? La vida es tratada como algo más, algo que "abunda" y que ya pues, si pasó pasó. Qué insensible el mundo de ahora; de gente que ya no se fija en las cosas simples y ya no ama como antes. 

Domingo.

Un domingo que pronto se convertirá en lunes y una noticia que pronto pasará a la historia. Nos mezclamos de a poquitos con ese excremento tan repulsivo y formamos parte de él como quien vive un día más. Como quien compra pan. Ese pan de cada día que nos enferma y nos convierte en inhumanos. En insensibles. En partidarios de verdades manchadas de sangre, dolor y muerte. ¿Hasta cuándo?

11 comentarios:

Juan Carlos Nalvarte dijo...

Las noticias sí tienen la culpa. No refleja realidades, solo reflejan una realidad: la más asquerosa y repugnante, la que más vende y la que el morbo retorcido del público peruano espera recibir.
Es culpa de los medios de comunicación que han acostumbrado al televidente que eso que transmiten son noticias y no le dan el valor y relevancia suficiente a otras que de verdad valen la pena.
¿No crees que vale más la sonrisa de un niño en una combi? Pero eso no vende, eso jamás será "noticia", pero es tan intrascendente como noticia como tanta desgracia, que no tenemos porqué saber.
¿Tú qué dices?

Carlos Velasco dijo...

Las noticias son noticias.. La vida es la vida. Quieras o no tienen que suceder .
Y pues.. el domingo.. es el domingo a cualquiera molesta xd

Erika Zeballos dijo...

Tampoco es que le podamos ver una cara bonita a lo que pasa día a día. Que ellos exageren y comercialicen con la desgracia, es diferente. De nosotros depende, de todos depende, pero sería hacer una apología al periodismo y eso no me parece justo, a pesar de que sólo cumplen con su trabajo: mantenernos informados. No si es que consideramos cosas como ésta.

Erika Zeballos dijo...

Jajajaja Carlos, los domingos son iguales, pero éste empezó con asco :C

Juan Carlos Nalvarte dijo...

¿Cómo que apología al periodismo? ¿Quién quiere hacerle una apología al periodismo?
Ellos no cumplen con su trabajo porque la información que proporcionan no está dentro de la esfera de la información que deberían brindar. Yo no me considero informado por saber cuántas muertes hubo ayer.
Mira, por ejemplo, el caso Ciro es absolutamente mediático, casi todo es mentira y la prensa tergiversa e inventa muchísimas cosas en pos de vender más. Apenas la gente deja hablar un poco de él, inventan algo nuevo para reavivar el fuego del morbo. Tú sabes que esto lo digo con certeza =)

Erika Zeballos dijo...

Jajajaja bueno eso es cierto. Pero también es cierto que nosotros mismos somos quienes damos pie a eso, ¿no?. Si no pasaran cosas así, ellos no tendrían qué deformar.

Juan Carlos Nalvarte dijo...

Claro, pero ellos exageran demasiado en algunas cosa, bueno y vuelvo a repetir que esas cosas no deberían ser "noticiables" y si lo son es porque la aplastante cultura dominante ha degenerado el gusto del televidente haciéndolo morboso y pasivo.punto
Saludos =D y espero que tu domingo mejore =D

Erika Zeballos dijo...

jajajaja PUNTO! jajajajaaj gracias Juanqui, buen domingo para ti también :) Con fe cambiaremos eso.

Victor Falconí™ dijo...

Bue... Yo lo supe al instante por Twitter, una persona que estaba en el estadio lo vio caer y vio tambien la ambulancia que se lo llevaba. Contaba que los barristas lanzaban botellas a la ambulancia... Qué será lo que le sucedió al fútbol en el Perú? Saludos.

Erika Zeballos dijo...

Una vaina tiene que cambiar PRONTO. Saludos

OKIPERU ® dijo...

Por eso, nada como las billas, una cerveza, un cigarrillo y un par de amigos. Es mi deporte rey.