viernes, 17 de junio de 2011

Y ya son mil!

Buenas noches, buenas noches, buenas, buenas, buenas, buenas y excelentes noches para todos los que me están soportando en Messenger, Twitter y Facebook con toda la fiebre de las mil visitas. Aunque no parezca (y dudo mucho que no lo parezca), esto es importante para mí. ME EXPLICO. Hace mucho mucho mucho mucho pero mucho tiempo, se me dio por hacer este tipo de cosas. Ya saben, escribir. Y no sé, me gustaba que mis amiguitos me dijeran qué opinaban sobre la mariconada y media que mis dedos podían dejar. Es bonito, ¿saben? Que una esté sentada como si la vida le bailara y tecleara solita, toda autista, todo aquello que su cerebro puede vomitar en unos minutos. A veces digo cosas graciosas y a veces digo cosas tontas, pero lo más cierto es que, al menos, un par de almitas se sienten identificadas con lo que digo y eso, cuando me lo hacen saber, créanme que es lo máximo. Y bueno, volviendo a la creación del blog, escribí un par de tonteras y lo dejé al abandono. El martes de esta semana -que gracias a Dios ya terminó- falté a la U y los dedos ya picaban demasiado... Y así es como le di un poquito de vida a esto que...  estaba muerto y ahora no pienso volver a dejar. Gracias totales, a lo Cerati. Ahorita no contaré nada porque destruiría el vínculo del texto con mi título jaja. Gracias a todos, por todo. Un beso enorme.

1 comentario:

Erika Zeballos dijo...

La entrada está cortita, leíble y muy feliz C: